jueves, 1 de mayo de 2014

Principio


El principio de Argentina
es memoria de un disparo
donde se queda el amparo
servicial de una cantina.
Tu alma cuando no camina...
Tu Mayo que no es Abril...
Ay de la venganza vil
de aquella Lima guardada
donde se olvida la nada
en Mates de toronjil.

Y que no duela Vallejo
si recuerdo tu sonrojo
tácito de aquel antojo
al poyo triste de un viejo.
Ese sabor no lo dejo
que tus ojos siempre son
la profunda inspiración
de tus hijos y mis hijos,
en los mundos más prolijos
del llamado corazón.

Y si ya no soy fermento
de la tierra donde luto
quiero servir tan enjuto
el final de mi alimento.
Ay de luz y de tormento
que viajan al precipicio
donde el fin es el inicio
y las madres son de llaga,
como el filo de una daga
de sanación y de vicio.

Si he de amarte, pordiosero,
no me niegues el edén
donde las manos me ven
de sotana y traicionero.
No busco ser el primero
de los últimos escritos.
Han de ser, seres benditos,
los que con su luz me tienten
y el gran amor alimenten
con abrazos y con gritos.